¿Cómo crear una buena estrategia de branding en 2022?

Branding

El branding es un concepto crucial en el desarrollo de una marca. Aunque, desafortunadamente, no todas las empresas le otorgan la importancia que realmente tiene. 

Una buena estrategia de branding puede llevarte a lo más alto. Sin embargo, también puede tener el efecto contrario, en caso de que no se ejecute adecuadamente. 

Pero antes de nada debemos responder a esta pregunta: ¿qué es el branding? Ana te responde a esta pregunta en este vídeoy además te explica cómo hacer el branding de tu marca.

Piensa en una marca. La que sea. Esa marca ha elaborado una estrategia de branding maravillosa. ¿Quieres saber por qué? Muy simple. Porque se ha logrado posicionar en tu mente. 

Sus colores, su logotipo, su forma de actuar, su filosofía… Es la primera marca que se te ha venido a la cabeza. Pues ese lugar en la cabeza de los consumidores lo tiene que ocupar a partir de ahora tu marca. 

¿Quieres saber cómo? Te lo contamos a continuación:

Guía de contenido

  1. ¿Qué es el branding de una marca?
  2. Ventajas de crear una buena estrategia de branding
  3. Estrategias de branding
  4. ¿Cómo gestionar el branding?

¿Qué es el branding de una marca?

El branding —o gestión de marca— hace referencia a un conjunto de acciones enfocadas a posicionar una marca en la mente de los consumidores, así como a transmitir sus valores y su propósito de marca. 

Por lo tanto, si te preguntas qué es branding, lo definiremos como una estrategia a largo plazo que busca crear la imagen que el consumidor tendrá de la marca. 

Su objetivo final es, por así decirlo, hacer conocida y deseada la marca en cuestión, además de ocupar un lugar positivo en la mente del comprador.

¿Qué es una marca?

Una marca no es sólamente una identidad corporativa —logotipo, nombre, tipografía…—. Una marca también engloba los sentimientos y experiencias que los consumidores viven cuando entran en contacto con tus productos o servicios. 

Debido a esto, es imposible que todo el mundo perciba una marca de la misma forma. El entorno, las experiencias, la cultura particular… todo influye a la hora de entender y posicionar una marca en la mente del consumidor. 

Precisamente por esto el branding es necesario, ya que es una de tus principales ventajas competitivas: si cuidas la experiencia y la imagen que tengan tus consumidores de ti, lograrás diferenciarte de la competencia. 

Por esa razón, tienes que crear experiencias perfectas para tus consumidores desde el minuto uno.

 

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Tipos de branding

En este artículo vamos a centrarnos en el branding orientado a negocios, pero es importante que sepas que no es la única perspectiva posible: 

  • Branding corporativo: está orientado a empresas. Es el branding tradicional, enfocado a marcas comerciales. Normalmente es el que viene a la mente cuando se hace referencia a la gestión de marca. 
  • Branding personal: se elabora una estrategia para la marca personal de un profesional freelance o de un personaje público. Es decir, se basa en construir la percepción y el posicionamiento de una persona física en la mente de sus clientes. Se consigue a través de sus propias acciones, su forma de transmitir y comunicar. 
  • Employer branding: el concepto más jóven de los tres. Consiste en elaborar una estrategia para trabajar la marca de un empleado. Así, se basa en considerar al empleado como un embajador de la marca que representa. 

¿Por qué el branding es tan importante?

En un mercado de tan alta competencia, es vital que te diferencies dentro de tu mismo sector a través de una propuesta de valor bien elaborada. 

Por ello, consideramos el branding como una forma muy eficiente y necesaria de identificación y reconocimiento de una marca. Además, es crucial para el posicionamiento en la mente del consumidor. De hecho, el branding es un gran aliado de la visibilidad. 

Si no elaboras una buena estrategia de branding, es mucho más complicado que tu público te ubique dentro del mercado. 

Asimismo, el establecimiento de unos objetivos de gestión de marca te ayuda a establecer el camino que quieres recorrer con tu estrategia de marketing. Además, contribuye a definir correctamente los protocolos de comunicación en todos los canales donde tu marca esté presente.

Ventajas de crear una buena estrategia de branding

Ahora bien, ¿qué beneficios puede aportarnos una buena estrategia de branding? Vamos a verlo:

1. Reconocimiento por parte del cliente

Si un consumidor necesita o desea adquirir un producto o servicio, es más propenso a decantarse por aquella imagen corporativa que conoce. 

El motivo es simple: es llamativo y le es familiar. 

Así, una buena estrategia de branding colocará tu marca entre las más conocidas de tu sector. Y cuando te hayas posicionado correctamente, tu cliente no tardará mucho en decidirse por tu producto. 

En resumen: te diferencias de la competencia y te reconocen de un vistazo.

2. Lealtad de tus consumidores

Una buena gestión de marca ofrece a tus consumidores una gran experiencia con tus productos y servicios

De esta manera, se genera lealtad hacia tu marca, logrando que tus clientes vuelvan a por más. 

Un gran ejemplo de esta fidelización de clientes es Apple con sus iPhones: sus consumidores vuelven cada año a cambiar de dispositivo, aún cuando no los necesiten.

3. Confianza

Si logras que tanto tus compradores actuales como tus clientes potenciales confíen en tu marca —lo cual es posible aplicando una buena estrategia de branding—, alcanzarás un mayor volumen de ventas.

que es branding

4. Menor inversión en promoción

El branding propicia que te asientes en el mercado y que los consumidores te conozcan. 

Gracias a eso, promover tus productos será mucho más sencillo para ti, ya que el público está familiarizado con tu marca

Ten en cuenta que si ofreces un producto de calidad y cuentas con un buen branding detrás, los esfuerzos en publicidad podrán ser menores.

5. Sirve de guía durante todo el proceso

Establecer una buena estrategia de branding te marcará unas pautas para futuros proyectos. 

De este modo, vas a conseguir un montón de información de lo que funciona y de lo que no funciona para tu negocio

Por ejemplo: si quisieras lanzar una nueva línea de productos, hay ciertos requisitos a cumplir, en función de los estándares que previamente hayas establecido en el mercado para tu marca.

6. Aumenta los beneficios económicos a medio y largo plazo

Si tu empresa genera más beneficios, también es más fácil que encuentres a futuros inversores. 

Debido a la influencia que ejerce tu marca —ya reconocida y posicionada— en el consumidor, tienes la capacidad de generar más ventas que otras marcas competidoras.

Estrategias de branding

Hablemos ahora de estrategias de branding. 

Para no volverte loco con más datos de la cuenta, vamos a ponerte tres ejemplos de estrategias de branding:

Estrategia de branding 1 - Reconocimiento de marca

branding significado

Puedes aplicarla cuando tu marca ya está asentada en la mente del consumidor y tiene un gran peso en el sector. 

Consiste en utilizar la fuerza de la marca principal para impulsar el reconocimiento de otras marcas secundarias

El ejemplo perfecto es el de Amazon y Amazon Prime. Amazon Prime apareció como marca secundaria de Amazon, cuando la matriz ya se había convertido en un gigante del comercio electrónico. 

En virtud de eso, el reconocimiento de marca operó a favor de Amazon Prime, lo cual le permitió un ascenso mucho más rápido y un posicionamiento más sencillo.

Estrategia de branding 2 - Branding subsidiario

Lo aplicaremos si la marca madre necesita desvincularse de las sub-marcas. 

Por ejemplo: Inditex —marca madre— está desvinculada a nivel de imagen corporativa de sus sub-marcas Zara, Stradivarius, Bershka, etc. 

Todas las sub-marcas están desvinculadas entre sí, y cada una tiene un objetivo diferente.

Estrategia de branding 3 - Branding de actitud

Esta estrategia es un poco más compleja. 

Se trata de crear una comunidad alrededor de tu marca. De esta forma, el usuario tiene un sentimiento de pertenencia y se consigue fidelizar al cliente. 

El problema es que esto suele derivar en rivalidades con la competencia. 

Un ejemplo muy claro es Apple, que ha conseguido crear una comunidad inmensa, que además rivaliza con la comunidad de Android.

 que es un branding

¿Cómo gestionar el branding?

Gestionar una marca no es fácil, no te vamos a engañar. Pero no por ello hay que dejarlo de lado. 

Desde el primer momento debes comprender 3 puntos clave: la identidad, los valores y la personalidad de tu empresa. Esto es vital para alcanzar tu objetivo final. 

Toda organización debe tener diferentes canales de comunicación cubiertos y una red de profesionales especializados —tanto empleados como proveedores—. 

Durante todo el proceso, será necesario atraer clientes a través de una estrategia consistente y eficaz. 

Además, y como punto crucial, la estrategia de branding que elabores debe encaminarse a promocionar tu marca. ¿Preparado para la acción? 

Te enseñaremos algunos pasos importantes del proceso:

1. Crea una plataforma de marca

La plataforma de marca es la herramienta que recogerá la esencia de tu marca. 

Su misión es recopilar todos los elementos diferenciadores que puedes ofrecer. Además, es la base para crear tu identidad visual y verbal. 

Para ello, debemos dar un paso atrás y plantearnos ciertas cuestiones: 

  • Misión: nos referimos a la razón de existencia de tu empresa. ¿Por qué fue creada? Aquí es muy importante echar la vista atrás y definir cuál era su objetivo. Normalmente este punto viene acompañado de una frase que, eventualmente, se convierte en el tagline de la marca. Si no lo tienes claro, un buen consejo sería preguntar a tus colaboradores y clientes por qué confían en tu empresa. A veces necesitamos ver las cosas en perspectiva. 
  • Visión: hablamos de establecer a dónde quiere llegar la empresa. Tu propósito debe ser ambicioso, sí. Pero no debes olvidarte de ser realista, inspirador y proyectado al futuro. Es el objetivo que todo el personal de tu negocio tratará de conseguir, así que es muy importante definirlo. 
  • Valores: representa las pautas y reglas morales que guiarán las acciones de tu marca. Son, por así decirlo, los principios éticos que mueven tu empresa. Todo el personal de la empresa trabajará bajo estos valores, por lo que deben ser convincentes, coherentes y tienen que ser aceptados y respetados por toda la plantilla. 

Objetivo de posicionamiento: cómo quieres ser percibido en la mente del consumidor. ¿Cómo quieres que te vean? ¿Innovador? ¿Familiar? ¿Exclusivo? Una vez te instales en la mente de tu público, será muy complicado cambiar de posición. Por ello, es muy importante decidirlo cuando empieces a trazar tu estrategia de branding.

2. Crea una identidad de marca fuerte y consistente

Establecer una identidad visual y corporativa es lo que hace que tu marca se reconozca sin necesidad de explicación. 

Pero todo esto va más allá de un nombre llamativo y un logotipo original (incluso existen generadores de logos que lo hacen casi automático). Estamos hablando de crear todo un panorama que identifique tu marca y consiga relacionar todos los elementos con ella

Aunque está claro que, como no podía ser de otra forma, el primer paso será pensar en ese nombre llamativo y crear un logotipo original.

3. Establece una identidad corporativa

Es hora de crear todo un ecosistema que se relacione con tu marca. Para ello, haremos uso de lo que llamamos el manual de identidad corporativa

Nos referimos a un documento donde se recogen todas las normas y criterios a seguir a la hora de utilizar cada elemento de la identidad corporativa. Estos elementos, que tendrás que definir, son: 

  • Colores: ¿has oído hablar de la psicología de los colores? Cada tonalidad provoca en las personas determinados sentimientos. Por ejemplo, el azul transmite tranquilidad. Por ello, es muy usado en el ámbito médico: hospitales, clínicas, etc. Los colores que elijas te ayudarán no solo a hacer tu identidad mucho más atractiva: también te ayudarán a transmitir tu mensaje. 
  • Logotipo: es, sin duda alguna, el elemento más reconocido de una marca. Un logotipo puede ser un icono, un símbolo o una ilustración bien independiente o acompañada de letras. Ayúdate del diseño de tu logotipo para adoptar una estética que encaje con tu filosofía de negocio. Al fin y al cabo, es probablemente lo primero que recordará el público de tu marca. 

Tipografía: normalmente las marcas cuentan con dos tipografías: la primaria y la secundaria. La primaria es la que se utiliza en el logotipo. La secundaria se utiliza en otras comunicaciones: redes sociales, campañas de marketing, etc.

4. Crea un eslogan memorable

Las palabras tienen un poder increíble. Aunque a los seres humanos nos llame más la atención todo lo visual, un eslogan pegadizo y directo hará que tu audiencia te recuerde. Puede que incluso en exceso. 

Seguro que puedes asociar perfectamente eslóganes como «I’m loving it», «Just do it» o «¿Te gusta conducir?». Como mínimo ha resonado alguna vez en tu cabeza. 

Ese es el objetivo. Plantar la idea en la mente de los consumidores para que, al escuchar o leer tu eslogan, te identifiquen inmediatamente. 

Por supuesto, esto lleva tiempo. Y repetición. 

No se consigue de la noche a la mañana, y por ello es necesario una estrategia de branding que respalde el objetivo.

5. Estipula el tono y la voz de tu marca

objetivo del branding

El siguiente punto es esencial: vas a elegir qué tipo de voz usarás para comunicarte. 

Te lo explicamos mejor con un ejemplo: si el objetivo de tu marca es educacional, tu voz será didáctica y accesible. Si prefieres transmitir objetividad, deberás usar una voz calmada y clara. 

¿Qué tipos de voces hay? Vamos a mostrarte las 4 principales: 

  • Apasionada: cuando un atributo de tu marca es la pasión por lo que haces, utilizarás verbos fuertes y contundentes, con un tono alegre y motivacional. Nunca utilices la pasiva. 
  • Inconformista: si quieres expresar que a tu marca no le da miedo salir de su zona de confort y ser única, utilizarás esta voz. Así, usa ejemplos inesperados, expresa puntos de vista contrapuestos y, sobre todo, exprésate libremente. 
  • Rebelde: con esta voz, ríete de ti mismo —pero toma en serio tu producto—. Aquí asegúrate de usar un lenguaje informal, divertido y, si es posible, hacer uso de medios visuales como fotografías o ilustraciones. 
  • Auténtica: una voz honesta y directa, que dará a su público las herramientas y la percepción necesaria para cubrir una necesidad. Es importante que cumplas siempre lo que prometes. Puedes cometer algún fallo o crear algún pequeño problema. Después, reconócelo y asume las consecuencias. Así crearás una base de confianza muy valiosa. Eso sí, no te sobrepases con las promesas. 

Tu tono, a diferencia de tu voz, cambiará en función del público al que te dirijas. Así podrás adaptarte a distintas audiencias, siempre manteniendo la personalidad —la voz— que hayas elegido para tu marca. 

No es sencillo mantener la consistencia de la voz de marca, pero obtendrás unos resultados increíbles.

6. Gestiona tus públicos de interés o stakeholders

Tus públicos de interés o stakeholders son todas aquellas personas o grupos de personas que se relacionan con las actividades y decisiones de tu empresa. Es decir, cualquiera con quien tengas algún tipo de relación. 

Principalmente son: 

  • Clientes.
  • Clientes potenciales. 
  • Empleados. 
  • Junta de directivos. 
  • Accionistas. 
  • Inversores.
  • Analistas. 
  • Comunidad financiera. 
  • Medios de comunicación. 
  • Voluntarios. 
  • Socios. 
  • Competidores.
  • Público general. 
  • Proveedores.
  • Expertos de la industria. 
  • Instituciones académicas. 
  • Asociados.
  • Instituciones gubernamentales. 

Bien, sabemos que son muchas personas e instituciones. Y todas son importantes. 

Por ello la organización es clave en este punto. Si no dedicas esfuerzos a cada uno de estos grupos, los resultados pueden no ser positivos. Pero, ¿cómo hacerlo? 

Te recomendamos que los organices en un documento de Excel, por ejemplo. Así, podrás elaborar estrategias para alcanzar los objetivos propuestos con cada uno de estos segmentos de mercado

Ya sabemos que es laborioso y que no es fácil. Pero es completamente necesario. 

Cada persona o grupo de personas interactuará con tu marca de forma diferente. Por tanto, también tendrá una percepción distinta a los demás. 

Por ello es necesario definir estrategias independientes. La estrategia de branding que apliques con tus clientes no tendrá el mismo efecto sobre tus proveedores o tus empleados. Y viceversa. 

Ya sabes cómo puede ayudarte el branding en tu negocio

Ahora que ya sabes en qué consiste el branding y por dónde comenzar a elaborar una buena estrategia de gestión de marca, es el momento de pasar a la acción. 

El branding es fundamental en la creación de una marca y, bien planteado, tendrá beneficios inimaginables para la empresa. 

Y tú, ¿a qué esperas para elaborar tu estrategia de branding? 

Recuerda que si tienes alguna duda puedes escribirnos en los comentarios.


 

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Preguntas rápidas sobre branding

¿Cuáles son los elementos del branding?

Los 5 principales elementos del branding son: el nombre, la identidad corporativa, el posicionamiento, la lealtad de marca y la arquitectura de la marca.

¿Qué es el branding digital?

El branding digital es la estrategia que llevarás a cabo para desarrollar tu marca en el mundo digital. Esto conlleva la creación de webs, la gestión de publicidad, la creación de apps, etc.

¿Cuándo nace el branding?

El branding data de la década de los 90s. Aquí se empezó a invertir grandes cantidades en publicidad para dar visibilidad a las marcas en vez de a los productos.

¿Qué es el cobranding?

Es la colaboración de dos o más marcas ya conocidas para lanzar un nuevo producto —creado de forma conjunta—.

Acerca del autor

Ricardo BotinAutor: Ricardo Botin, copywriter freelance especializado en SEO Copywriting y redactor en el blog de Shopify.

 

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